lunes, 12 de marzo de 2012

CONEXIONES PAGANAS DEL VATICANO





En 2009 he hecho un viaje a Italia y he parado en Roma. Allí he visitado el Vaticano y he quedado asombrado por la cantidad de cosas paganas que en él había.

Para empezar, en la plaza de San Pedro del Vaticano, donde el Papa da sus famosos discursos, hay un obelisco gigante con una cruz encima. He de recordar que el obelisco es un monumento egipcio y que, gracias al expolio de Egipto, en Roma es donde hay más obeliscos del mundo.El obelisco está rodeado de un círculo divididido en gajos, como una naranja. En el círculo, rodeando al obelisco, están uno tras otro los signos del zodíaco. Símbolo pagano por excelencia. Una vez dentro, de camino al Museo Vaticano, pasamos por una plaza con una enorme esfera metalizada que se parecía mucho a un ojo y, tras ella, se encontraba erigida la mayor estatua del Vaticano: una piña gigante encima de una especie de taza. Muchos podrían pensar que dicha piña es simplemente un objeto decorativo, pero el monumento en su conjunto es una metáfora. Tras la piña, invisible para los turistas gracias a una reja de metal, se encuentra un sarcófago egipcio tendido en el suelo abierto y vacío y, rodeando el sarcófago, una serie de estatuas sentadas egipcias. A ambos lados de la piña hay dos pavos reales.Bien, preciso explicar lo siguiente para que comprendáis la metáfora. Antes de Cristo ya se conocía que en el cerebro, tras los ojos y entre estos, existe una glándula con forma de piña llamada Glándula Pineal. Esta glándula se pone en marcha cuando cerramos los ojos y segrega una sustancia química que produce visiones que no son reales, es decir, los sueños. Todas las experiencias imaginativas que tenemos, todas esas experiencias extracorporeas que algunos han vivido, todo lo que puede sugerirte que hay algo más allá de la vida material diaria es culpa de esa glándula. Es natural que, en un lugar que vive de la religión y las creencias en lo no material se encuentre una estatua gigante de una piña detrás de una esfera: es la glándula pineal detrás del ojo. Cuando estas cerca de la esfera gigante te ves reflejado en ella y ves reflejado lo que te rodea, es una clara representación del ojo humano ya que refleja la realidad tal como es. Todas las religiones, incluida la cristiana, existen gracias a esa glándula que está "detrás del ojo" y que te da una visión que el ojo no te da. ¿Conclusión? La Iglesia Católica sabe perfectamente que lo que muchos creen que es Dios es, en realidad, un proceso cerebral. Hasta tal punto es así que el bastón papal, bajo el crucifijo, podemos observar un labrado con forma de piña. Tras la enorme piña se encuentra un sarcófago vacío, representando la vida eterna. Y, rodeándole, unas figuras egipcias. Debéis saber que la religión cristiana mama mucho de la religión egipcia y la Iglesia lo sabe perfectamente. Asta tal punto lo saben que las 5 máquinas que administran los dominios en Internet de El Vaticano tienen nombres como osiris.namex.it o seth.namex.it. Tanto Osiris como Seth son deidades egipcias. Se pone aún más de manifiesto las raíces paganas del cristianismo si tenemos en cuenta la relación entre los astros y el origen de las religiones. Y, como no podía ser de otro modo, el Vaticano no tiene un observatorio espacial: tiene dos. Uno se encuentra en Italia. Hasta tal punto llega el interes de la Iglesia por el ocultismo que le da de mamar que que fue el director del Observatorio Vaticano ha hecho declaraciones públicas acerca de extraterrestres, de las cuales ha tenido que retractarse al ser regañado por sus superiores. Es de recordar, también, que la religión egipcia se basa mucho en Osiris, cuyo parecido físico con un extraterrestre de una película de ciencia ficción es más que evidente (cráneo alargado y color verde grisáceo) y que, según se dice, "vino de las estrellas". Es más, hoy en día esta totalmente aceptado por la arqueología que las Pirámides de Giza, la única Maravilla del Mundo Antiguo que aún existe, son un intento de representar en el suelo de la tierra la constelación de Orion, de donde se supone que viene Osiris. Con esto no quiero decir que los extraterrestres existan y estubieran en contacto con los egipcios y, actualmente, con la Iglesia Católica, ¡yo no creo en los alien!, sin embargo creo que algunos mandamases de la Iglesia pueden estar lo suficientemente locos como para creer en ellos en secreto. Me resultó muy inquietante, además, que en el Vaticano existan unas antenas de comunicación enormes en un recinto adentrado en los jardines. Esas antenas de comunicación sólo pueden verse con Google Earth (y si te fijas bien) ya que, por su situación geográfica, por mucho que mires durante tu visita turísica al Vaticano no logras verlas por ningún lado. Cuando pregunté a una guía turística sobre la posibilidad de visitar los jardines, enormes y bien cuidados, me dijo que la visita de los jardines sólo era posible con cita previa.Y no me extraña, ya que aparte de las atenas gigantescas el turista se podría topar con setos podados en forma de sarcófagos egipcios o un sello papal descomunal hecho con jardinería. Ambas cosas un poco inquietantes y que siempre se han mantenido ocultas a la gente.También me gustaría reseñar la misteriosa vía de tren que termina precisamente en El Vaticano. ¿Para qué necesita El Vaticano su propia vía de tren?.Y donde hay criminales y mentirosos también hay dinero. El Banco Vaticano, sin que casi nadie lo sepa, es uno de los diez paraísos fiscales donde se lava más dinero del mundo. Por si no lo sabéis en los paraisos fiscales es donde se guarda el dinero de la economía ilegal sin que nadie te haga preguntas. Es decir; el Vaticano posiblemente esta financiado por traficantes de armas, traficantes de droga, redes de trata de blancas, grupos terroristas, etcétera. Lo que sí es seguro es que el Vaticano no tiene prejuicios religiosos con el sexo cuando se trata de dinero y lo ha demostrado invirtiendo organizaciones muy lucrativas como empresas de condones. Eso, unido a la muerte misteriosa de muchos papas, la infiltración de servicios de inteligencia extranjeros en El Vaticano o las conexiones casuales con la mafia hacen de la Santa Sede el lugar más podrido del mundo.